Cómo recuperé mis pestañas

Feliz día!

Tal y como comenté en otro post anterior, hace unos meses me puse extensiones de pestañas. Después de eso, mis pestañas ya no fueron las mismas… para leer la experiencia completa os recomiendo ir a mi otro post.

El caso es que en cuanto me las quité, supe que eso no se podía quedar así: necesitaba solucionarlo.

Recordé que una amiga experta en belleza y cosmética, utiliza un desmaquillante hecho en parte con aceite de ricino. Ella siempre contaba lo bueno que era el desmaquillante para las pestañas, sobre todo por el aceite de ricino que contiene.

El desmaquillante en cuestión es de la marca Ella Baché, pero como yo estoy muy contenta con mi desmaquillante actual (además de que lo tengo enterito), ni siquiera se me pasó por la cabeza comprarlo.

Sin embargo, me dirigí a la herboristería más cercana con un único objetivo: comprar aceite de ricino. Tras cerciorarme de las múltiples virtudes que tiene, ¿cómo no iba a intentarlo? Siempre he apostado por las soluciones naturales, y desde luego aquella me convencía mucho.

Entre sus componentes están la vitamina E, ácidos grasos oleicos, linoleicos y palmíticos, responsables de todas sus vritudes.

Para aclarar dudas, estas son entre otras las propiedades del aceite de ricino:

  • Si se ingiere, es laxante o purgante.
  • Hidrata y protege la piel y las mucosas.
  • Minimiza síntomas de irritación y picor en la piel.
  • Minimiza signos de expresión como las ojeras.
  • Hidrata, refuerza y favorece el crecimiento de las pestañas y las cejas.
  • Ayuda en el tratamiento de orzuelos.
  • Es repelente de mosquitos.

 

No está nada mal, ¿verdad?

Yo compré un botecito pequeño de la marca El Granero Integral, específico para pestañas. Me costó alrededor de 6€, pero sospecho que me va a durar muuucho tiempo ya que lo que se gasta es mínimo.

DSC00571
Mi botecito 🙂

 

PROBANDO, PROBANDO…

Llevo ya tres semanas aplicándome el aceite en las pestañas por las noches. Lo hago justo antes de dormir. Cojo una gotita con la yema del dedo, y lo aplico por las pestañas suavemente. Tengo que admitir que es un poco rollo incluir este paso en mi ritual nocturno de desmaquillar+limpiar+hidratar, porque hay días en los que una está tan cansada que estos 3 minutitos extra se hacen eternos. Pero puedo asegurar que merece la pena.

Os cuento las sensaciones que produce su aplicación:

Huele a herbolario 100%, según lo abres el propio aroma te asegura que es un producto natural. Su textura es oleosa y densa, ligeramente pegajosa. Al aplicarlo, si queda algún resto de maquillaje se lo lleva, lo cual está muy bien.

Personalmente, me gusta dejarlo en la mesilla y aplicarlo justo antes de dormir, ya que por su textura densa me da la sensación de que se me “pegan” un poco las pestañas. De hecho, por la mañana aún lo noto, como si me costara un poquito abrir los ojos. Una vez voy al baño, me enjuago con agua para retirarlo.

Con utilizar una gota para ambos ojos es suficiente, siempre teniendo cuidado de no dejar que el producto entre en los ojos, ya que puede irritarlos. Por eso comentaba antes, que creo que ese botecito va a durar siglos.

 

WORK IN PROGRESS

No voy a decir que haga milagros y mis pestañas sean ahora mismo de anuncio, porque no es así. Pero puedo asegurar que pasados los primeros 5 días empecé a notar resultados, mejoraron muy rápido.

Ahora mismo, noto mis pestañas bastante más fuertes y más tupidas. Sobre todo noto que las puntas se han alargado, ya no tengo esa sensación que tenía antes como de que estaban “cortadas”. Llevo tres semanas con ello, pero creo que seguiré utilizándolo como parte de mi rutina diaria a largo plazo, a ver si noto más mejoras y puedo volver a hablar sobre ello.

Como todo, hay que ser persistente y constante con este tipo de tratamientos para que realmente sirvan. También hay que ser realistas, y es que cada persona tiene un tipo de pestaña. Un producto no va a hacer que tripliquen su tamaño si simplemente no son así.

Pero puedo asegurar que ayuda a reforzarlas, crecen más fuertes y sanas, se caen menos, y esto hace que puedan hacerse un poco más largas. En fin, desde mi punto de vista, una maravilla.

¡Por cierto!

Es importante saber que una vez se pasa su “vida útil”, el aciete de ricino se puede volver tóxico. Por eso, si por lo que sea tenéis algún bote antiguo por casa y estáis tentad@s a probarlo… mejor comprad uno nuevo para evitar disgustos.

Espero que os haya entretenido y sobre todo ayudado.

 

Nos vemos pronto!

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